
Sensaciones cruzadas en un Osasuna que acarició Europa

El once titular de Osasuna en el último partido en Mendizorroza. | Fuente: @Osasuna (X)
- Osasuna ha completado una buena temporada con muy buenos resultados ante grandes rivales y se ha rozado la clasificación europea hasta el último suspiro, pero, a pesar de eso, la afición ha tenido una sensación extraña tanto con el juego como con el entrenador, Vicente Moreno
- El gran rendimiento de jugadores como Ante Budimir, Aimar Oroz o Sergio Herrera no ha sido suficiente para clasificarse para Europa
Una vez terminada la temporada oficialmente para el Club Atlético Osasuna toca hacer análisis e intentar mostrar cómo se siente la afición rojilla. La temporada empezó muy bien, llegando a ocupar el puesto 5º de la clasificación en la jornada 10. El primer gran momento fue cuando se goleó en casa por 4-2 al FC Barcelona de Hansi Flick que hasta ese momento transmitía sensaciones de gran poderío. Durante la primera vuelta hubo grandes resultados, como la victoria en Anoeta y, posiblemente el partido de mayor disfrute de los rojillos, la victoria a principios de enero en la Copa del Rey en San Mamés eliminando al Athletic de Bilbao, vigente campeón de la competición.
A partir de ese momento, que coincidió con la larga lesión de Bryan Zaragoza (quien en varios de esos partidos previos ilusionó con algún gol y varios regates marca de la casa), Osasuna comenzó a encadenar muchos partidos sin ganar, la mayoría de ellos con empates que eran victorias hasta los últimos minutos, especialmente fuera de casa. Además, en los cuartos de final de Copa del Rey, se perdió ante la Real Sociedad tras dos errores propios innecesarios que pusieron el partido muy cuesta arriba. Esto hizo que la afición tuviese una sensación de estar en tierra de nadie. No conseguían engancharse emocionalmente con el transcurso del equipo. En algún momento, incluso hubo algún run run de que el descenso ya no estaba tan lejos.
A mediados de abril, tras un empate en San Mamés, estadio que se está convirtiendo en talismán rojillo estas últimas temporadas, Osasuna levantó cabeza, recuperó sensaciones, y encadenó una racha en la que en los últimos 10 partidos de Liga únicamente salió derrotado en el campo del Villarreal, ganó 5 partidos, la mayoría en el Sadar, y empató 4. Esta buena dinámica ha llevado a Osasuna a quedarse a un único gol de clasificarse para la Conference League por segunda vez en tres años. En esta segunda parte de la temporada, a pesar de la mala racha de enero a marzo, Osasuna ha conseguido empatar con el Real Madrid, en el campo del Betis y ganar en casa al Atlético de Madrid.

Aimar Oroz y Bryan Zaragoza celebran un gol en el último partido en el Sadar. | Fuente: @Osasuna (X).
Por suerte, Osasuna está viviendo un gran ciclo en Primera División en cuanto a posición en la tabla clasificatoria, quedando estos 6 últimos años desde que regresó a Primera entre los 11 primeros clasificados. Es por eso que la afición, aunque no olvida la realidad presupuestaria del equipo y su pasado reciente, se está acostumbrando a ilusionarse y cada vez quiera más. Por eso este año las sensaciones, a pesar del gran número de puntos conseguidos y los ya comentados partidos especiales que se han vivido, no han sido de éxtasis en ningún momento. Solo las tres últimas semanas, al ver (inesperadamente) la opción europea muy factible hasta el último momento, equipo y afición han conectado como antiguamente.
Sin embargo, atendiendo a algunas estadísticas, Osasuna sólo ha perdido 10 partidos, lo cual es un gran dato si tenemos en cuenta que únicamente los equipos que se han clasificado para la Champions League han perdido menos partidos, mientras que ha ganado 12 y ha empatado 16, hecho que le ha convertido en el rey del empate y varios de esos empates son los que le han privado de ir a Europa y han dejado frío al entorno rojillo. En casa ha sumado 36 puntos y fuera 16, una diferencia demasiado grande si se quiere aspirar a competir durante 38 jornadas de una manera regular y constante. Esos 36 puntos en casa (con sólo 3 derrotas en 19 partidos) son su segunda mejor marca tras el mágico año donde terminó 4º a las órdenes de Javier Aguirre, donde sumó 39 puntos.
En cuanto a goles marcados, ha sido el año, con 48, que más ha anotado en estas últimas 6 temporadas. La diferencia entre casa y fuera vuelve a ser muy grande, ya que en el Sadar ha anotado 33 (récord histórico) y fuera 13. Respecto a los puntos, solo hace dos años, cuando se clasificó para la Conference con 53, ha logrado más. De los 52 goles encajados, 33 han sido en la segunda parte, 25 de ellos a partir del minuto 60, dato que explica esa sensación de rabia ante varios puntos perdidos al final de los partidos y que hubiesen hecho que la temporada hubiese sido muy diferente. No solo en el césped, también en la parroquia rojilla.
La plantilla ha tenido grandes nombres y otros de los que se esperaba más
Si atendemos a nombres y apellidos de la plantilla, Ante Budimir destaca por encima del resto con esa cifra de 21 goles marcados, récord histórico de Osasuna en una temporada. Y es que el bueno de «Budi», como se le conoce con cariño en Pamplona, es leyenda rojilla por méritos propios. Ha sido el tercer máximo goleador en España tras dos grandes nombres como son Mbappé y Lewandowski, estrellas mundiales, y por encima de jugadores como Sorloth, Ayoze o Raphinha, internacionales con sus respectivas selecciones. En la bota de oro europea ha terminado en 11ª posición. Por algo Ante es el delantero de la selección croata.

Ante Budimir, saliendo a entrenar por el túnel de vestuarios del Sadar. | Fuente: @Osasuna (X).
Otros dos jugadores que hay que resaltar son Aimar Oroz y Sergio Herrera. Aimar Oroz, tras ganar la medalla de oro olímpica con España, ha vivido su temporada más completa como jugador en la élite. Tal vez, de nuevo, en cuanto a sensaciones no todo el mundo haya percibido lo mismo, pero si miramos los números objetivos (y estos no engañan) vemos cómo ha sido, con 5, el segundo máximo goleador del equipo, el tercero con más remates, el primero con diferencia con más falta recibidas, el tercero en cuanto a recuperaciones (lo que demuestra su implicación y desgaste en labores defensivas), el primero en cuanto a duelos ganados, el tercero en cuanto a asistencias y el segundo en cuanto a regates. Es una joya contar con un jugador tan completo y regular en el día a día competitivo de Osasuna. Sergio Herrera, por su parte, ha sostenido al equipo con numerosas intervenciones clave, especialmente en los peores momentos de la temporada. Varias de sus paradas fueron de enorme mérito. De hecho, ha sido el portero con más paradas destacadas de toda La Liga.
Los defensas también han rendido a buen nivel, especialmente Jesús Areso, aportando energía constante tanto en ataque como en defensa. Los centrales, Catena y Boyomo, han conseguido compenetrarse mejor a medida que avanzaba la temporada formando una sólida pareja ganadora de duelos.
El centro del campo posiblemente sea la línea que más altibajos haya tenido y por eso el equipo lo ha notado y no podido mostrar una línea regular. Lucas Torró ha recuperado sensaciones tras una temporada anterior donde no terminó de encontrarse, siendo el líder en faltas cometidas y pases cortados, el primer jugador de campo en cuanto a recuperaciones y el segundo en cuanto a entradas y duelos ganados y el tercero en cuanto a pases acertados. Su acompañante, alternando sobre todo entre Jon Moncayola y Pablo Ibáñez (Iker Muñoz ha estado lejos de la temporada anterior debido a una lesión en uno de los pies que no le ha permitido lograr regularidad), es la pieza que, para la próxima temporada, debe subir el nivel si Osasuna quiere volver a Europa.
Los extremos dejan también contrastes, siendo Bryan Zaragoza (estelar movimiento de Braulio Vázquez una vez más) y Rubén García los que destacan sobre el resto. Este último ha recuperado la titularidad y la regularidad sobre el césped, ganadas a pulso con 6 goles y 5 asistencias. Además, ha mostrado una entrega constante: es el tercer jugador con más faltas realizadas. Bryan Zaragoza ha vivido dos etapas a lo largo de la temporada debido a la lesión que se produjo en la jornada 15. Y el equipo lo ha notado. El suyo es también un caso de sensaciones extrañas para la afición, ya que su inicio liguero fue muy ilusionante, recordando a Abde hace dos años y siendo el jugador que marcaba las diferencias. De hecho, con su ausencia, un jugador que ha sufrido mucho ha sido Aimar Oroz, ya que ambos se han entendido muy bien y Bryan centraba en muchas jugadas la atención de 2-3 jugadores, liberando a Aimar para que este pudiera inventar. No sabemos qué habría sido de la temporada de Bryan Zaragoza y de Osasuna sin esas lesiones, pero a pesar de ellas ha sido el jugador con más asistencias (6) y con más regates y el segundo con más tiros a puerta y faltas recibidas.
Vicente Moreno, una despedida a falta de 3 jornadas
Si preguntásemos uno a uno a los aficionados de Osasuna, seguramente ninguno tendría nada malo que decir de Vicente Moreno y su cuerpo técnico. Su fichaje no ilusionó demasiado, en gran parte porque venían a sustituir a Jagoba Arrasate y su staff tras 6 años de muy buenos resultados. Pero, volviendo a los números, Vicente Moreno ha superado en Liga en varias estadísticas a Jagoba Arrasate. De nuevo, el fútbol es un deporte de sensaciones. Vicente Moreno ha demostrado en el día a día de Tajonar cercanía y muy buenas formas con cualquiera que trabaja allí día a día y sus ruedas de prensa han sido siempre cordiales.
En lo futbolístico, ha sabido sacar la mejor versión de algunos jugadores ya comentados, pero lo que le ha mermado de cara a la afición ha sido ese conformismo, especialmente fuera de casa, una vez que el equipo se había puesto por delante. Otro hecho curioso, es que ha rendido mucho mejor ante equipos de gran nivel que ante los, teóricamente, inferiores. Sin esos goles finales recibidos en contra, seguramente la afición y la directiva se hubiesen planteado su continuidad. Pero fue el propio Vicente Moreno quien sorprendió a todos en la rueda de prensa previa al partido contra el Atlético de Madrid. Quedaban tres decisivas jornadas, y comunicó que no seguiría como entrenador de Osasuna.

Luis Sabalza, presidente de Osasuna, y Vicente Moreno al terminar el último encuentro. | Fuente: @Osasuna (X).
Braulio Vázquez, director deportivo de Osasuna, transmitía en la rueda de prensa de análisis de la temporada una vez terminada la Liga, que la decisión ha sido tomada por Vicente y su equipo (al que dedicó muy buenas palabras) y que también ellos rechazaron en verano firmar un contrato de 1+1 temporadas en caso de lograr una posición en Liga que no era muy complicada, De ahí el poco habitual hecho de que Vicente firmase por solo una temporada en Osasuna.
El propio Braulio calificaba la temporada de notable alto y lamentaba no haber podido clasificarse para Europa, hecho que hubiese supuesto un sobresaliente. En paralelo, recordaba cual es la realidad de Osauna y el éxito logrado estos 6 años en Primera División.
Y es que esto refleja cual es la realidad que Osasuna ha ido construyendo estos años. Un equipo que, por presupuesto debería pelear por evitar el descenso, pero que gracias al buen trabajo de todos y a los resultados obtenidos con mucho esfuerzo y mérito, han llevado a gran parte de la afición a plantearse si hay que cambiar de una vez por todas la mentalidad e interiorizar que Osasuna se ha ganado, con regularidad, codearse entre la zona noble de los equipos españoles.






