
El Chelsea sufre pero acaba aplastando al Benfica

Nkunku celebra el tanto que desequilibró el marcador. Fuente: @FIFACWC (X)
- El Chelsea derrotó al Benfica 1-4 y se enfrentará a Palmeiras en cuartos de final del Mundial de Clubes. Marcaron James, Nkunku, Neto y Dewsbury-Hall. Di María anotó el tanto portugués de penalti.
- A falta de 5 minutos, el partido se detuvo por riesgo de tormenta y en la reanudación, el Benfica empató para llevar el partido a la prórroga.
- Di María disputó su último partido con el Benfica y se despide de Europa.
Benfica y Chelsea protagonizaron el primer duelo entre europeos de los octavos de final del Mundial de Clubes. Para el encuentro, Enzo Maresca alineó a Robert Sánchez, Reece James, Badiashille, Levi Colwill, Marc Cucurella, Romeo Lavia, Moisés Caicedo, Enzo Fernández, Cole Palmer, Pedro Neto y Delap. En las filas lisboetas, Bruno Lage dejó en el banquillo a Álvaro Carreras y apostó por Trubin, Antonio, Aursnes, Kökcü, Ángel Di María, Pavlidis, Barreiro, Schjelderup, Dahl, Otamendi y Florentino.
Desde antes del primer minuto de juego, Pedro Neto ya mostró la buena forma que atraviesa en esta competición y probó a Trubin con un disparo potente que atrapó en dos tiempos. Sin duda, una acción venidera de lo que sería el partido. Tras unos minutos de dominio sin peligro, alrededor del minuto veinte Marc Cucurella sentó a su marca, y con su pierna menos buena, teledirigió el balón a la escuadra. Sin embargo, Antonio, muy bien colocado, sacó el balón bajo palos. El segundo aviso fue obra de Cole Palmer en un disparo al primer palo que despejó Trubin a córner.
Tras la pausa de hidratación, otra vez Palmer y Cucurella gozaron de claras oportunidades para el equipo londinense. Pero de nuevo Trubin se hizo enorme. Detuvo sin problemas un disparo lejano de Palmer y sacó una mano increíble para evitar el gol de Cucurella. Gracias a la gran actuación de su portero, el Benfica pudo sobrevivir y llegar con plenas opciones a la segunda mitad.
Bruno Lage decidió realizar un cambio para el inicio de la segunda parte, dando entrada a Akturkoglu por Schjelderup. La sustitución no creó gran efecto en su equipo, y la dinámica del encuentro siguió similar a la de los primeros cuarenta y cinco minutos: un Chelsea dominador frente a un Benfica, de momento, inoperante en ataque.
El primer acercamiento peligroso portugués llegó por medio de Aursnes. Un centro envenenado que provocó la primera intervención en el partido de Robert Sánchez. Una acción aislada que no evitó lo que estaba por venir. Reece James disparó a puerta en una falta lateral muy lejana y sorprendió a Trubin, impenetrable hasta ese momento. La pillería del capitán del Chelsea superó al portero que, quizás, pecó de exceso de confianza.

James sorprendió a Trubin en un disparo lejano de falta. Fuente: @FIFACWC (X)
El gol en contra desembocó dos cambios más en las filas portuguesas: Belotti y Prestianni por Florentino y Pavlidis. Con el resultado desfavorable, el Benfica se estiró y comenzó a llegar con más frecuencia al área londinense. En este contexto, Aursnes habilitó a Prestianni pero su disparo se marchó desviado. Esta acción, la más peligrosa del Benfica, se produjo cerca del minuto 80, un dato que ayuda a comprender el partido del conjunto lisboeta.
A falta de cinco minuto para el noventa, el árbitro activó el protocolo y se suspendió el partido por motivos meteorológicos. Más de una hora después, el encuentro se reanudó con un Benfica más fresco que, ahora si, ponía en aprietos a su rival. Y tanto que lo hizo. Di María sacó una falta que Otamendi remató en el brazo de Malo Gusto. Tras revisión del VAR, el colegiado señaló penalti. El Fideo, en uno de sus últimos servicios al fútbol europeo y al Benfica, empató y mandó el partido a la prórroga.

Di María marcó en su último partido con el Benfica. Fuente: @FIFACWC (X)
Ya en la tiempo extra, el Chelsea, algo aturdido tras el parón y el gol del empate, no dominaba con tanta claridad, convirtiéndose en un partido más abierto para ambos equipos. El Benfica quiso aprovechar el momento, pero se vio diezmado tras la expulsión de Prestianni por doble amarilla. Un golpe duro para los lisboetas que afrontarían con un hombre menos el resto de encuentro.
Fruto del cansancio, el Benfica comenzó a perder demasiados balones en su propio campo y el dominio del Chelsea volvía a ser total. Y asi llegó el segundo tanto inglés. Palmer recuperó y asistió a Caicedo que chutó sin pensarlo dos veces. Trubin no pudo blocar y, tras dejar el balón en la línea de cal, Otamendi despejó pero se encontró con Nkunku. El delantero francés ganó el rechace y reventó el esférico al fondo de las mallas.
Con 1-2 en el marcador, el Benfica se olvidó de defender y dejó demasiados espacios atrás que el Chelsea aprovechó con dos contraataques mortales. Tanto Neto como Dewsbury-Hall se plantaron solos frente a Trubin y ninguno perdonó. Un partido que se había complicado de manera inexplicable, finalizó en un contundente 1-4 para el Chelsea.
Así, el Chelsea se enfrentará en cuartos de final contra Palmeiras mientras que el Benfica dice adiós tras un meritorio papel del conjunto portugués. También se despide Ángel Di María, una leyenda del fútbol mundial que regresa a su país para retirarse y que disputó su último partido con la camiseta que le vio nacer en el viejo continente.






