
El Atlético sufre y sobrevive en una noche con final de infarto ante un gran Union Saint-Gilloise

Pablo Barrios intenta irse de dos futbolistas del Union Saint-Gilloise | Fuente: @Atleti (X)
- El Atlético se impuso (3-1) al Union Saint-Gilloise en un partido más complicado de lo esperado
- El Metropolitano sigue siendo un fortín: ocho partidos seguidos sin perder en casa. Simeone acertó con los cambios y los jugadores respondieron con dos goles
Como en casa, en ningún sitio. O, al menos, que se lo digan al Atlético de Madrid. El conjunto rojiblanco volvió a sonreír en Europa tras imponerse 3-1 al Union Saint-Gilloise, sumando su octavo partido consecutivo sin conocer la derrota en el Metropolitano. Los colchoneros sufrieron más de lo esperado ante un rival valiente, pero resolvieron el encuentro gracias a una gran segunda parte y a los cambios de Simeone, que volvieron a marcar la diferencia.
Más dudas que certezas
El equipo belga se plantó en Madrid con valentía, descaro, presionando alto y controlando la posesión durante los primeros minutos. El Atlético, impreciso, incómodo y sin ritmo, tardó en asentarse. Julián Álvarez y Griezmann apenas participaban, y solo Pablo Barrios parecía tener claridad en la circulación. Para colmo, Le Normand tuvo que retirarse lesionado a los 27 minutos, sustituido por Giménez, en un momento en el que el equipo todavía no encontraba su sitio.
A medida que avanzaba la primera parte, el Atlético empezó a imponerse en la batalla del centro del campo. Lo intentó con centros laterales y acciones individuales, hasta que en el minuto 40 llegó el alivio. Giuliano Simeone desbordó por la derecha, puso un centro tenso al área y Julián Álvarez, siempre en el lugar oportuno como de costumbre, empujó el balón a la red para hacer el 1-0.

Julián Alvárez celebra el primer tanto frente al Union Saint-Gilloise | Fuente: @Atleti (X)
El gol cambió el ánimo del Metropolitano, que pasó de la desesparación al entusiasmo. En el descuento, Griezmann marcó un segundo tanto que fue anulado por fuera de juego, dejando el marcador con mínima ventaja al descanso.
Simeone acertó con los cambios
El argentino buscó frescura con los cambios. Entraron Sorloth, Gallagher y Almada para dar un paso adelante, y el plan funcionó. La segunda parte comenzó como todos esperaban que hubiese iniciado el partido.
El Atlético dio un paso hacia delante, dominó y demostró. Las mejores ocasiones en ese periodo fue un disparo desviado de Giuliano y otro de Ruggeri que tuvieron que desviar a córner. Hasta Sorloth cuando salió forzó un posible penalti, pero desde el VAR entendieron que el defensor tocó pelota antes.
El equipo rojiblanco ganó metros, controló el ritmo y encontró el premio del gol con Connor Gallagher que aprovechó un rebote dentro del área para marcar el 2-0 con un potente disparo. El partido parecía encarrilado, pero el Union Saint-Gilloise, lejos de rendirse, volvió a meterse en el partido con un cabezazo de Ross Sykes a diez minutos del final, que puso el 2-1 y devolvió la tensión a la grada.
Todavía no estaba el partido resuelto. Sherpen, el portero visitante, evitó el tercero en un mano a mano clarísimo ante Julián Álvarez, y el Atlético tuvo que resistir ante la presión final de los belgas. En el tiempo añadido, apareció Marcos Llorente para sentenciar. El madrileño culminó una acción rápida al contragolpe y firmó el 3-1 definitivo, para que los aficionados pudieran respirar aliviados y asegurando tres puntos vitales.

Marcos Llorente celebra su gol en el partido | Fuente: @Atleti (X)
El Atlético no ofreció su versión más brillante, pero fue eficaz y supo reaccionar cuando el partido se complicó. El MVP del encuentro fue Giuliano Simeone, que cuajó una gran actuación y firmó una buena asistencia en el primer tanto. Los cambios del técnico resultaron determinantes, mientras que el Union Saint-Gilloise dejó una grata impresión por su atrevimiento y capacidad competitiva. La victoria deja al conjunto rojiblanco bien posicionado en el grupo, pero continua sin convencer en Champions.






