
El Barça se agarra al talento de Lamine para salvar un punto en Bélgica

Lamina Yamal regatea a dos futbolistas del Brujas | Fuente: @FCBarcelona_es (X)
- El equipo de Hansi Flick empató (3-3) hasta en tres ocasiones en un partido loco en el que estrelló tres remates en los postes, pero hizo aguas atrás
- Los azulgranas caen del 9º al 11º lugar y están a cinco puntos de los cuatro equipos con 12 de 12 en Champions: Bayern, Arsenal e Inter
Este Barça de Hansi Flick, y más esta temporada, navega en un mar de dudas. Es complicado valorar a este equipo. En Brujas, volvió a mostrar su doble rostro: el de la reacción, por empatar tres veces, y el de la fragilidad. Parecía que habían desaparecido las dudas tras las derrotas ante PSG y, sobre todo, Real Madrid, con el buen encuentro ante el Elche… Y no ha sido así.
Lo que es una evidencia es la vuelta del mejor Lamine Yamal. Con su sonrisa, con esa picardía, anotó un golazo, creador de otro y asumió responsabilidades con un Fermín, que dio dos asistencias. Lamine iluminó el camino, pero es muy difícil a quien ya está al borde del abismo.
El joven prodigio jugó como si llevara muchos años en la élite. Sonrió, encaró, inventó. Con esa insolencia que solo tienen los genios cuando el caos los rodea. Marcó un golazo y fabricó otro. Con el onubense, siendo el Robin de Batman, autor de dos asistencias y tres disparos a la madera, el Barça encontró algo de aire.

Fermín López disputa un balón entre dos jugadores rivales | Fuente: @FCBarcelona_es (X)
Muchas dudas, pocas certezas
El Brujas, valiente, ordenado y veloz, supo leer el partido desde el inicio. Golpeó pronto, en apenas seis minutos, Nicolò Tresoldi anotó tras un contraataque fulminante del equipo belga que pilló mal plantada a la defensa visitante.
Los blaugranas respondieron de inmediato con un gol de Ferran Torres un par de minutos después, lo que pareció devolver la calma. Era un espejismo. La tranquilidad no iba a hacer acto de presencia en este encuentro. Unos minutos después, Carlos Forbs culminó otro contragolpe preciso para colocar a los belgas nuevamente por delante.

Ferrán Torres marca el primer gol del encuentro | Fuente: @FCBarcelona_es (X)
Genio Lamine
En la segunda parte, el técnico alemán agitó el tablero, pero el guion no cambió demasiado. Hasta que apareció él. El joven canterano recibió el balón, regateó, se sacó un recorte sobre una baldosa, tocó con Fermín, que se la devolvió, y se plantó ante el portero para poner el empate en el marcador. Golazo.
El 2-2 encendió la esperanza, pero dos minutos después, otra vez el Brujas. Otro golpe a la mandíbula. Forbs volvió a batir la defensa azulgrana para firmar el 3-2, lo que elevó los nervios en el banquillo culé.
Cuando parecía que el conjunto culé iba a naufragar, Lamine volvió al rescate. Encaró, centró y provocó el error del rival que acabó en el 3-3 definitivo. Desde el empate, entre amarillas y atenciones médicas, se jugó poco y hasta un disparo alto de Olmo, mediocentro desde que entró, en el 87′ no pasó nada.
Pero esto no acaba aquí. Szczesny se equivocó al regatear a Vermant, que le quitó el balón y marcó a portería vacía en el 91′. El colegio dio gol y el VAR le rectificó porque había falta al polaco. En el 99′ ya no dejó sacar el último córner a un Barça que por lo menos lo intentó hasta el final con un disparo de Lewandowski bloqueado.
Flick se tuvo que conformar con un empate, y su cara lo decía todo… Un equipo que genera dudas, con una certeza que lleva el número 10.






