
Un amor forzado

- Una historia que demuestra hasta dónde puede llegar una persona cuando el deseo de ser correspondido se convierte en una obsesión capaz de hacerle perder el control y confundir el amor con la necesidad de poseer a alguien.
- Cuando conseguir el amor de la persona que deseas se convierte en una necesidad, los límites entre el deseo, el amor y la obsesión comienzan a desaparecer, dando lugar a una historia en la que nada es lo que parece.
Todo el mundo ha querido alguna vez que la persona de la que está enamorado se fije en él, dejar de ser invisible para sus ojos y conseguir que, de la noche a la mañana surja el amor. Esta fantasía, aparentemente inocente, es el punto de partida de Obsession, una película que juega con los limites entre el amor, el deseo y la obsesión.
En ella conocemos a Oso, un joven enamorado de su amiga Nikki, un amor que, al principio, no es correspondido. En varias ocasiones intenta abrirse con ella y confesarle sus sentimientos, pero la vergüenza y la timidez terminan imponiéndose. Desesperado por intentar que se cumpla aquello que no se atreve a confesar directamente, Oso pide un deseo: que Nikki lo ame más que a nadie en el mundo. Lo que no se imaginaba era que ese inocente deseo se fuese a convertir en su peor pesadilla.
Aferrarse a cualquier precio
Al principio, Oso se presenta como un personaje tímido, introvertido y aparentemente bondadoso. Sin embargo, a medida que avanza la película, esta imagen empieza a agrietarse. Oso está dispuesto a aceptar situaciones cada vez mas extrañas e incluso enfermizas por conservar el amor de Nikki, a pesar de saber que en el fondo ese sentimiento no es correspondido. Lo interesante es que, aunque el reconoce que algo no funciona, prefiere aferrarse a su deseo en lugar de renunciar a él.
La película juega con esta idea, muestra en un primer momento a Nikki como la persona obsesionada, alguien capaz de hacer cualquier cosa, sin importar lo que sea, por Oso. Sin embargo, si nos ponemos a analizar su comportamiento el verdadero obsesionado es él. Este no es completamente inocente, intenta seguir adelante con la situación aun sabiendo que es anormal.

El reflejo de las relaciones tóxicas
Esta contradicción es, para mí, uno de los aspectos más interesantes de la película. Obsession es una representación extrema de las relaciones tóxicas. En ellas, muchas veces somos conscientes que hay comportamientos no sanos, de que estamos perdiendo el control o de que una relación nos está haciendo daño, pero aun así nos aferramos a ella como si fuera un clavo ardiendo. El deseo de aferrarnos a otra persona puede llegar a ser mas fuerte que nuestra propia capacidad para reconocer que debemos alejarnos.
Cuando salí del cine, me quedé bastante contenta de haberla visto. Aunque no considero que sea una película de terror al uso, combina a la perfección el suspense con momentos de tensión y escenas realmente incómodas, mezclados con toques de humor inesperados. Esta mezcla hace que la película obtenga una atmósfera extraña en la que nunca tienes del todo claro qué va a ocurrir a continuación
En definitiva, Obsession no es únicamente una historia de amor que se convierte en una pesadilla, es la manera que juega con la percepción del espectador. Lo que parece ser una historia de una persona obsesionada se convierte en el retrato de alguien incapaz de renunciar a aquello que siempre ha deseado. Y plantear la duda al espectador de que las cosas que deseamos pueden acabar convirtiendo se en todo lo contrario.






